El precio de alquiler de los balcones y pisos que sus propietarios han decidido arrendar a los aficionados de la Fórmula Uno ha bajado en miles de euros en los días inmediatamente anteriores al Gran Premio de Europa que se disputa este fin de semana.
Los numerosos anuncios para cerrar estos alquileres que se podían encontrar fácilmente en internet hace unos meses se han reducido en número, a la vez que ha disminuido el precio solicitado por los propietarios.
Los aficionados más previsores se enfrentaron a cantidades próximas a los 20.000 euros por un balcón del noveno piso en un edificio de la Prolongación del Paseo de la Alameda para poder ver la carrera del día 24 y los entrenamientos libres y oficiales de los días 22 y 23, respectivamente.
Ante la falta de plazas hoteleras y aprovechando la coincidencia del Gran Premio con las fechas estivales, propietarios de pisos en distintos puntos de la ciudad y en municipios cercanos ofrecían sus casas en régimen de alquiler por precios que llegaban a los 6.000 euros para los tres días del Gran Premio, en este caso para aquellos aficionados que llegaban a Valencia con entradas.
Sin embargo, los anuncios que poblaban cientos de páginas web el pasado mes de mayo se han convertido en ofertas mucho más asequibles para el bolsillo medio y ahora se pueden encontrar balcones con vistas al circuito urbano por quinientos euros o alojamiento en un piso en la avenida Cardenal Benlloch, a escasos minutos de la zona de la carrera, por seiscientos para los tres días que dura la prueba.
Del mismo modo han caído también los precios de las entradas a las exclusivas terrazas montadas por empresas que ofrecen la posibilidad de disfrutar de la Fórmula Uno rodeados de lujo.
Sus ofertas 'last minute' (de última hora) han reducido los precios hasta el 35 por ciento de la oferta inicial, al pasar de los mil euros a 350 ó de 2.500 a mil por persona, en todos los casos sin incluir el IVA.
A veinticuatro horas para que comiencen a rodar los monoplazas, los precios que se encuentran en la red responden a un último intento de poder hacer algo de negocio con la celebración del Gran Premio.
Además, el mercado esporádico del alquiler de balcones con vistas se ha visto mermado también por las restricciones municipales al uso de las terrazas y cubiertas de los edificios próximos al circuito.
En un bando, hecho público el pasado 18 de julio, la alcaldesa, Rita Barberá, recordó a los propietarios que "conforme a la normativa vigente, no resulta autorizable la realización en las cubiertas y terrazas de los edificios de uso residencial de cualquier tipo de actividad que pudiera estar sujeta a la normativa sobre espectáculos públicos y actividades recreativas".
Así, muchas de las ofertas por balcones no se anuncian como tales, sino como un regalo a cambio de la compra de otro objeto que se vende por una cantidad elevada.
Un ejemplo es el de la oferta de sombreros de paja por 999 euros, cuya compra va acompañada de una invitación para ver la carrera desde un balcón frente al cementerio del Grao, un regalo similar al que recibirá el comprador de un llavero de 599 euros.
Lo mismo ocurre con las entradas. En internet, se pueden adquirir bolígrafos por 250 euros o camisas por mil, aunque todos estos "insignificantes" objetos llevan consigo el regalo de entradas para disfrutar de primera mano del espectáculo de la Fórmula Uno.